Descripción
Cebolla morada cocida lentamente con un toque final de vino Carménère, en una preparación que combina la dulzura natural de la cebolla con las notas frutales y especiadas de la cepa más emblemática de Chile. El resultado es una conserva sofisticada, de color profundo y sabor complejo, que aporta carácter y distinción a cualquier plato.
Úsala sobre quesos maduros, hamburguesas artesanales, crostinis, tablas de degustación o carnes rojas.
Un producto con identidad local pensado para quienes buscan ingredientes que cuentan una historia.
Frascod e 200 ml.



